Luisa Piccarreta, TOSD, also known as the “Little Daughter of the Divine Will”, (23 April 1865–4 March 1947), was a Catholic mystic and member of the Third Order of Saint Dominic. Her writings and spirituality centred on union with the will of God.
A COSMOS WITHIN HIMSELF – ESTABLISH A KINGDOM, A COSMOS, WITHIN HIMSELF – THE DIVINE WILL
MINUTE 56′
GIFT OF DIVINE WILL IMPACTS ALL CENTURIES IN THE PAST PRESENT AND FUTURE
MINUTE 1H08′
Fr. Iannuzzi: Struggles Before Receiving the Divine Will
Luisa Piccarreta’s Four Spiritual Marriages Explained
SECOND PENTOCOST = CHRIST’S SECOND COMING = EUCHARISTIC REIGN OF CHRIST = TRIUMPH OF IMMACULATE HEART = ERA OF PEACE = WILL DONE ON EARTH AS IT IS IN HEAVEN = FULFILLMENT OF DIVINE WILL
ABSOLUTE MUST SEE: DIFFERENCE BETWEEN DOING THE DIVINE WILL AND LIVING THE DIVINE WILL
MINUTE 1H30′
PATH TO DIVINE WILL
MINUTE 1H42′
1 – DESIRE ADMITS US TO THE GIFT
2 – KNOWLEDGE ADVANCES US
3 – VIRTUE ANCHORS US
4 – LIFE ACTUALIZES IT
33 NEW GRACES OF DIVINE WILL
MINUTE 1H48′
PRIESTHOOD IN DIVINE WILL
ADAMIC/COMMON PRIESTHOOD VERSUS MINISTERIAL MANLY ONLY PRIESTHOOD
MINUTE 1H56′
Father Joseph Iannuzzi
WHO IS FATHER IANNUZZI?
Rev. Joseph Leo Iannuzzi is a doctoral alumnus of the Gregorian Pontifical University of Rome. He has obtained 5 post-graduate degrees, with studies in medicine, music, anthropology, sociology, philosophy, and theology. As a young medical student, Joseph traveled to a Marian shrine in 1988 where he was inspired to enter the seminary. In 1991 he obtained a Ph.B. in Philosophy and was awarded the Kilburn Award. While assigned for 15 years in Italy, Rev. Iannuzzi studied Italian, Hebrew, Greek, Latin and other languages. He also obtained an STB, M. Div., STL and STD, Ph.D. in Theology, with specialization in patristics, dogmatics and mysticism. Rev. Iannuzzi was one of four selected students to receive a grant from the Pontifical Biblicum University of Rome to study theology in the Holy Land. While in Rome he assisted the exorcist of Rome, Fr. Gabriel Amorth, and has written several books on prophecy and revelation. He appeared on EWTN and was host of several television and national radio broadcasts. He has translated numerous theological works into English and has authored seven publications. Rev. Iannuzzi’s first exposure to the writings of the Italian mystic Luisa Piccarreta occurred over twenty years ago while making a holy hour in a Trappist monastery. By a stroke of providence, there lay on the empty pew before him a volume of Luisa. After having read it, he discovered on the monastery windowsill a pamphlet of the same mystic. The following day a senior nun (now deceased) approached him and asked if he might be interested in translating Luisa’s works from Italian to English. He accepted this task. In 2012 Rev. Iannuzzi successfully completed his doctorate in theology at the Gregorian Pontifical University of Rome, and he has translated into English all of Luisa’s writings that are cited in his doctoral dissertation and are approved by the Pontifical University that is authorized by the Holy See. He has authored over 20 publications and has translated numerous works on mystical and dogmatic theology. Fr. Joseph is presently the Theological Consultant (peritus) in the Cause of Beatification of several Catholic mystics.
Learn more about Living in God’s Divine Will through talks and other recordings by Father Iannuzzi
Gregorian Masses take their name from Saint Gregory the Great, who was sovereign Pontiff from 590 to 604.
St. Gregory the Great contributed to the spread of the pious practice of having these Masses celebrated for the deliverance of the souls from purgatory. In his Dialogues, he tells us that he had Masses on thirty consecutive days offered for the repose of the soul of Justus, a monk who had died in the convent of St. Andrew in Rome. At the end of the thirtieth Mass, the deceased appeared to one of his fellow monks and announced that he had been delivered from the flames of Purgatory.
SAINT BENEDICT
Saint Benoît : sa vie, ses miracles, sa médaille, pourquoi le prier
BIOGRAPHY OF SAINT BENEDICT
Benedict of Nursia (Latin: Benedictus Nursiae; Italian: Benedetto da Norcia; 2 March 480 – 21 March 547), often known as Saint Benedict, was an Italian Catholic monk. He is famed in the Catholic Church, the Eastern Orthodox Church, the Lutheran Churches, the Anglican Communion, and Old Catholic Churches. In 1964, Pope Paul VI declared Benedict a patron saint of Europe
¿Sabías que San Benito tiene dos fechas litúrgicas?
_Historia:_ A finales del siglo V, un joven llamado Benito de una familia de la antigua nobleza romana, decidió entregarse por completo a Dios. La gracia divina le dijo en lo más íntimo de su alma: “Hijo mío, te quiero y te quiero por entero. ¿Te entregas por completo?” Y él respondió: “Sí, me entrego por completo”.
Pero pronto se dio cuenta de que para entregarse plenamente al servicio de Dios no podía permanecer en la mezcla de barbarie y cultura romana decadente en la que se encontraba la sociedad de su época. Así que se retiró solo, abandonando a su familia, sus estudios y su carrera, buscando un lugar solitario donde pudiera vivir en soledad. ¿Y para qué? ¡Para ser santo!
_(En la foto, la antigua casa donde vivía San Benito cuando estudiaba en Roma; hoy en día es una iglesia confiada por la diócesis de Roma a los Heraldos del Evangelio. Para conocer: https://youtu.be/B3XPb9QbRVA)_
El joven san Benito abandonó todo para entregarse enteramente a Dios. Encontró un lugar solitario llamado Subiaco, donde se alojó en una pequeña cueva. Durante los tres años que vivió en esa gruta, sintió que algo muy grande pasaba en el Cielo cada vez que daba un paso en el amor y la fidelidad a Dios. Sintió todo el odio del demonio hacia él por lo hostil y dañino que era para el demonio su entrega a Dios.
Durante este período, el joven sufrió las más duras tentaciones diabólicas. Fuertemente probado en una ocasión contra la virtud de la pureza, se encontró a punto de ceder e incluso abandonar su soledad. Ayudado, sin embargo, por la gracia divina, se arrojó a un matorral de espinas y ortigas, en el que se revolvió durante largo tiempo. Se fue con todo el cuerpo herido, pero con el alma libre de tentaciones.
_(En la foto: el monasterio construido en el lugar de la sagrada gruta de San Benito en Subiaco. Para conocer más: https://youtu.be/2z0IbqmMPJc)_
Durante los tres años que San Benito pasó en completo aislamiento en Subiaco, se difundió la fama de su santidad. Había muerto el superior de un grupo de ermitaños que hacía mucho tiempo que existían en esa región, y vinieron a pedirle que fuese su nuevo superior. Al principio Benito se negó, diciendo que su carisma era muy diferente a la forma de vida de ellos. Sin embargo, ante la gran insistencia de los religiosos, acabó aceptando el cargo. Al poco tiempo, sin embargo, estos frailes tibios, lamentando haber elegido como superior a un Santo que les exigía el camino de la perfección, decidieron entonces matarlo poniendo veneno en su vino. Cuando se le presentó el vaso de cristal que contenía el vino, Benito hizo una gran señal de la cruz sobre el vaso el cual milagrosamente estalló. Entendiendo bien lo que eso significaba, el Santo abandonó el mismo día el monasterio de monjes relajados y regresó a la soledad de su cueva.
Atraídos por el brillo de sus virtudes y la fama de sus milagros, muchos hombres fueron a la cueva a vivir bajo la dirección de San Benito. Así, se formaron sucesivas comunidades. En total, San Benito erigió allí doce monasterios, eligiendo un abad para cada casa: estaba fundada así la Orden Benedictina. En esa época, Subiaco comenzó a ser visitado también por importantes personajes de Roma que traían a sus hijos para que fuesen educados por los nuevos monjes. Pero, en todos los tiempos y lugares, es característico de los Santos ser objeto de la incomprensión y del odio de los secuaces del diablo. El párroco de una iglesia cercana a Subiaco, lleno de envidia, comenzó a denigrar la forma de vida de Benito, tratando de alejar a todos los que podía de su santa influencia. Al ver frustrados sus esfuerzos, le envió a Benito como regalo un pan envenenado para matarlo. San Benito entretanto se dio cuenta y mandó a un cuervo a llevarse el pan en su pico a un lugar donde nadie pudiera encontrarlo.
Los hechos son del libro sobre la vida de San Benito, que fue escrito por uno de sus discípulos, el papa San Gregorio Magno. Ahí consta el poder exorcístico y milagroso de San Benito.
Este poder se extiende desde el Cielo hasta nuestros días por medio de la Medalla de San Benito. La Medalla se bendice con un rito del Bendicional Romano, y protege contra las insidias del diablo. Además nos ayuda a obtener la salud de alma y cuerpo.
En la cara de la medalla está San Benito. En una mano tiene el libro de su Regla para los Monasterios y en la otra sostiene la Cruz que nos recuerda los milagros del Santo hechos por la señal de la Cruz y el trabajo de benedictinos en la evangelización y civilización de Europa llevando la Cruz de la Salvación. La unión entre la Cruz y el nombre del Santo consta desde antiguo por los milagros de varios Santos, discípulos de San Benito, haciendo la señal de la Cruz e invocando el nombre de su fundador: Benito.
A la derecha de San Benito está la copa envenenada, rota cuando trazó la señal de la Cruz. A la izquierda hay un cuervo con el pan envenenado enviado por un sacerdote envidioso. Encima vemos escrito: _Crux S. Patris Benedicti_ (La Cruz del Santo Padre Benito) y en el borde de la medalla: _Eius in obitu nostra praesentia muniamur_ (Que seamos protegidos por su presencia en la hora de nuestra muerte). Los benedictinos siempre han considerado a su Fundador un patrón para la buena muerte.
En el reverso de la medalla de San Benito, la Cruz domina. En los brazos de la Cruz están las letras iniciales de una oración en latín: _Crux Sacra Sit Mihi Lux! Nunquam Draco Sit Mihi Dux!_ (¡Que la santa Cruz sea mi luz! ¡Que el dragón nunca sea mi guía!).
Las cuatro letras en los círculos alrededor de la Cruz significan: Cruz del Santo Padre Benito.
Las letras en el borde son las iniciales de una oración de exorcismo contra satanás: _Vade Retro Satana! Nunquam Suade Mihi Vana! Sunt Mala Quae Libas. Ipse Venena Bibas!_ (¡Retírate satanás! ¡Nunca me aconsejes tus vanidades! Lo que me ofreces es malo. ¡Bebe tú mismo tu veneno!)
La historia de la Medalla de San Benito remonta al siglo XVII cuando en Nattenberg, Alemania, en un proceso contra unas mujeres acusadas de brujería ellas reconocieron que nunca habían podido influir malignamente contra el monasterio benedictino de Metten porque estaba protegido por una cruz especial. Comenzaron las investigaciones sobre esa cruz y en cierto momento se encontró que en las tapias del monasterio se hallaban pintadas varias cruces con letras que no supieron descifrar: eran las letras que hoy en día están en la Medalla de San Benito. Comenzaron a buscar en la antigua biblioteca del monasterio. Ahí se encontró la clave de las misteriosas siglas en un libro del siglo XIV donde aparece un dibujo de San Benito alzando una cruz que contenía parte del texto que se encontraba sólo en sus letras iniciales en las cruces pintadas en las tapias del monasterio, y en la mano portaba una banderola con la continuación del texto que completaba todas las siglas hasta aquel momento misteriosas.
Testimonio sobre la medalla de San Benito que recibió el año pasado:_ Desde hace 10 años padecía de una dolencia de calcificaciones en el hombro derecho. Fui tratada quirúrgicamente pero las piedras eran muy grandes y no consiguieron romperlas ni disolverlas. Los dolores eran tremendos y los calmantes no hacían efecto. En la última crisis ya no había más que aguantar el dolor. No podía dormir, ni vestirme ni asearme y en esta situación comencé a rezar a San Benito pidiendo el milagro de mi curación. La dolencia no remitía y entonces conseguí una medalla de San Benito que fue bendecida por un sacerdote de los Heraldos del Evangelio en la Misa que se celebró el año pasado al final de la novena. Lo coloqué en un vaso de agua, bebí tres vasos de ésa agua y dejé la medalla dos días en mi hombro. Al tercer día despareció el dolor. Fui al traumatólogo y cuando vió la radiografía me dijo: es inexplicable, sólo puedo decirte que no hay resto de las piedras, está completamente limpia!!!!! Éste es el milagro que me ha hecho San Benito.
Aquí están dos de los innumerables milagros de la Medalla de San Benito.
En un campo de remolacha, varios tipos de insectos causaron grandes daños. El dueño del campo enterró Medallas de San Benito en las esquinas del campo. El día siguiente el campo ya estaba diferente y no se encontró ningún insecto más en los cultivos. Impulsado por este milagro, el hombre decidió comprobar las medallas enterradas. Pero qué asombrado quedó cuando encontró cada medalla rodeada de miles y miles de insectos secos. Esta milagrosa colección de insectos muertos fue cuidadosamente guardada como prueba del poder de la Medalla de San Benito.
En el año 1897 un joven de 16 años que sufría de epilepsia se puso la Medalla de San Benito y se curó inexplicablemente. Permaneció curado durante varios años, pero en cierto momento la enfermedad volvió a aparecer. Esto pronto se hizo explicable, porque la medalla se había perdido. Rápidamente se consiguió una nueva medalla, y la enfermedad no volvió a manifestarse.
La protección contra las asechanzas del demonio puede ser visto como el principal objetivo de la medalla de San Benito.
A un hombre, apartado de la Fe, que se estaba muriendo, su hermana le intentaba convencer de confesarse y recibir los últimos Sacramentos, pero él lo negaba obstinadamente. Después de insistir durante muchos días sin resultado, ella puso una medalla de San Benito debajo de la almohada de su hermano: en menos de 5 minutos los demonios que impedían su reconciliación con Dios habían huido y él pidió para que su hermana llamara un sacerdote. Así murió en amistad con Dios.
También hay muchos relatos de misioneros en las que consta la ayuda de la medalla contra los animales que más recuerdan al demonio, como serpientes, escorpiones, insectos etc. Comenta un monje benedictino que en Asia, después de una picadura de escorpión, nunca falla el efecto curativo del agua en que se ha puesto la medalla de San Benito, de modo que en algunos lugares la llaman la “medalla del escorpión”
_Oración:_
¡Oh Glorioso San Benito!, patrón de Europa y padre espiritual de la Civilización Cristiana, te suplicamos gracias abundantes de conversión y santificación a fin de superar la crisis que asola actualmente nuestra sociedad.
Concédenos tu espíritu contemplativo para hacer nuestras obligaciones diarias con los ojos fijos en el Cielo.
Finalmente, por tu poder exorcístico, rogamos tu protección contra toda acción del maligno.
Amén.
_(Pídanse ahora las gracias personales que se desean alcanzar…)_
San Benito, ¡ruega por nosotros! _(tres veces)_
SAINT PORPHYRIOS
With the Eyes of the Soul: The Life of St. Porphyrios
This is the way we should see Christ. He is our friend, our brother; He is whatever is good and beautiful. He is everything. Yet, He is still a friend and He shouts it out, “You’re my friends, don’t you understand that? We’re brothers. I’m not…I don’t hold hell in my hands. I am not threatening you. I love you. I want you to enjoy life together with me.”
Love Christ and put nothing before His Love. He is joy, He is life, He is light. Christ is Everything. He is the ultimate desire, He is everything. Everything beautiful is in Christ.
Somebody who is Christ’s must love Christ, and when he loves Christ he is delivered from the Devil, from hell and from death.
The life of the parents is the only thing that makes good children. Parents should be very patient and ‘saintlike’ to their children. They should truly love their children. And the children will share this love! For the bad attitude of the children, says father Porphyrios, the ones who are usually responsible for it are their parents themselves. The parents don’t help their children by lecturing them and repeating to them ‘advices’, or by making them obeying strict rules in order to impose discipline. If the parents do not become ‘saints’ and truly love their children and if they don’t struggle for it, then they make a huge mistake. With their wrong and/or negative attitude the parents convey to their children their negative feelings. Then their children become reactive and insecure not only to their home, but to the society as well.
Troparion
(Podoben: “O citizen of the desert…”)
O ye faithful, let us honor Porphyrios, / the offspring of Euboia the Elder of all Greece, / an initiate of theology, and a true lover of Christ; / from childhood he was filled with divine gifts; / those possessed by demons are delivered, the sick are healed, and they cry with faith: / “Glory to Him Who strengthened you. / Glory to Him Who sanctified you. / Glory to Him Who, through you, works healings for all.”
Santa Teresa Benedicta de la Cruz
Saint Thomas Becket
Archbishop of Canterbury (29 December): Butler’s Lives of the Saints
Saint Thomas
What Happened to the Disciple Thomas?
Saint Brigid
The Miraculous Cloak of St. Brigid
St. Josephine Bakhita – February 8
Catherine Labouré
L’extraordinaire histoire de Catherine Labouré et de la médaille miraculeuse
Humility can be simply defined as knowing your place and taking your place. The Little Arab, St. Miriam of Jesus Crucified, gives us a remarkable example of humility as well as some little teachings on this necessary virtue that she spoke while in a rapture. Here is one of them… “Be little, little, like earthworms. If you are (underground) and someone walks over you, you remain untouched. But if you appear above ground, you will be crushed… For the worm, when the ice comes, the earth is its warmth; when the sun comes, the earth is its coolness… Walk underground.”
St. Anthony Mary Claret
Saint Nektarios of Aegina – A Wellspring of Humility
Saint Teresa of Avila | A Life of Mystical Experience | Carmelite Saint
SANTA TERESA DE JESÚS: POEMA – Vivo sin vivir en mí, de Teresa de Jesús
Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Vivo ya fuera de mí, después que muero de amor; porque vivo en el Señor, que me quiso para sí: cuando el corazón le di puso en él este letrero, que muero porque no muero. Esta divina prisión, del amor en que yo vivo, ha hecho a Dios mi cautivo, y libre mi corazón; y causa en mí tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero. ¡Ay, qué larga es esta vida! ¡Qué duros estos destierros, esta cárcel, estos hierros en que el alma está metida! Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, que muero porque no muero. ¡Ay, qué vida tan amarga do no se goza el Señor! Porque si es dulce el amor, no lo es la esperanza larga: quíteme Dios esta carga, más pesada que el acero, que muero porque no muero. Sólo con la confianza vivo de que he de morir, porque muriendo el vivir me asegura mi esperanza; muerte do el vivir se alcanza, no te tardes, que te espero, que muero porque no muero. Mira que el amor es fuerte; vida, no me seas molesta, mira que sólo me resta, para ganarte perderte. Venga ya la dulce muerte, el morir venga ligero que muero porque no muero. Aquella vida de arriba, que es la vida verdadera, hasta que esta vida muera, no se goza estando viva: muerte, no me seas esquiva; viva muriendo primero, que muero porque no muero. Vida, ¿qué puedo yo darle a mi Dios que vive en mí, si no es el perderte a ti, para merecer ganarle? Quiero muriendo alcanzarle, pues tanto a mi Amado quiero, que muero porque no muero.
BIOGRAFIA
Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada ( 1515-1582), Teresa de Ávila o Teresa de Jesús como religiosa, santa Teresa para la Iglesia desde 1622, es una de las figuras señeras de la vida espiritual de todos los tiempos. Fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos, por la que se reformaba una orden anterior, la de Nuestra Señora del Monte Carmelo, del siglo XII, viene hoy a este blog por otra faceta suya menos conocida pero no menos valiosa: como escritora, como poeta, como figura estelar -con san Juan de la Cruz, colaborador suyo en la reforma carmelita- de la poesía mística. La mística es una corriente espiritual, presente en varias religiones, no solo el cristianismo, que busca el grado máximo de unión del alma con la divinidad durante la existencia terrenal. La mística cristiana es una corriente que arranca en Pablo de Tarso (san Pablo) y los llamados padres de la Iglesia (san Agustín, san Gregorio, san Ambrosio y san Jerónimo), pasa por santo Tomás de Aquino y desemboca, entre nosotros, en figuras como san Juan de Ávila, fray Luis de León, san Juan de la Cruz y santa Teresa. Eclipsada por la Teresa de Jesús religiosa, la Teresa de Jesús poeta no fue suficientemente apreciada hasta el siglo XIX, muchísimos años después de su muerte. El poema de hoy, con esa paradoja constante de morir para vivir plenamente, de la muerte como liberación, como la mejor vía para la fusión con dios, es ejemplar tanto en su contenido como en su continente. Este, un villancico, una forma poética y musical que entre los siglos XV y XVIII se usaba en castellano y en portugués tanto para temas profanos como para asuntos religiosos. Un estribillo con el que acababan las estrofas era uno de sus signos distintivos. Aquí, ese «que muero porque no muero» que ha acabado siendo parte del acervo popular en nuestro idioma.
SAINT TERESA’S 7 STAGES OF SPIRITUAL GROWTH
Saint Teresa’s 7 Mansions
Les sept demeures de sainte Thérèse d’Avila pour les nuls, par Arnaud Dumouch
After a thorough examination of her life by the Church, Galgani was beatified on 14 May 1933 and canonized on 2 May 1940. Galgani’s relics are housed at the Sanctuary of Santa Gemma associated with the Passionist monastery in Lucca, Italy. Her bronze effigy atop her tomb was crafted by sculptor Francesco Nagni. In 1985, her heart was enshrined in the Santuario de Santa Gema in Madrid, Spain. Gemma Galgani’s confessor, Germano Ruoppolo, produced her biography
SPIRITUAL CANTICLE by Saint John of the Cross 1542-1591,_Ioannes_a_Cruce,_A_Spiritual_Canticle_Of_The_Soul,_EN.pdf Stages-of-Spiritual-Journey-by-St-John-of-Cross.pdf
THE LEVELS OF SPIRITUALITY OF SAINT JOHN OF THE CROSS
ACTIVE AND PASSIVE NIGHTS OF THE SOUL
“The divinization of one’s passivities.”
This is a line from one of the great spiritual works of the twentieth century, The Divine Milieu by the French Jesuit Pierre Teilhard de Chardin. In that seminal text, Teilhard famously distinguished between the divinization of one’s activities and the divinization of one’s passivities. The former is a noble spiritual move, consisting in the handing over of one’s achievements and accomplishments to the purposes of God. A convinced Jesuit, Teilhard desired to devote all that he did (and he did a lot) ad majorem Dei gloriam (to the greater glory of God). But this attitude, Teilhard felt, came nowhere near the spiritual power of divinizing one’s passivities. By this he meant the handing over of one’s suffering to God, the surrendering to the Lord of those things that are done to us, those things over which we have no control. We become sick; a loved one dies suddenly; we lose a job; a much-desired position goes to someone else; we are unfairly criticized; we find ourselves, unexpectedly, in the valley of the shadow of death. These experiences lead some people to despair, but the spiritually alert person should see them as a particularly powerful way to come to union with God. A Christian would readily speak here of participating in the cross of Christ. Indeed how strange that the central icon of the Christian faith is not of some great achievement or activity, but rather of something rather horrible being done to a person. The point is that suffering, offered to God, allows the Lord to work his purpose out with unsurpassed power.
In some ways, Teilhard’s distinction is an echo of St. John of the Cross’s distinction between the “active” and “passive” nights of the soul. For the great Spanish master, the dark night has nothing to do with psychological depression, but rather with a pruning away of attachments that keep one from complete union with God. This pruning can take a conscious and intentional form (the active night) or it can be something endured. In a word, we can rid ourselves of attachments—or God can do it for us. The latter, St. John thinks, is far more powerful and cleansing than the former.
SAINT MAXIMILIAN KOLBE
The Milicia of the Inmaculada? (la película subtitulada en español)
Who is St. Maximilian Kolbe? – 14 mn
St. Maximilian Kolbe – 2mn
Saint Maximilian Mary Kolbe
SAINT BERNADETTE SOUBIROUS
St. Bernadette Soubirous – My Name Is Bernadette
Catholic Culture Audiobooks
Incorrupt Body of St. Bernadette (Nevers, France)
St.Bernadette: A Life of Faith and Wonder
Bernadette Soubirous, cuerpo incorrupto y testamento espiritual.
SAINT AUGUSTINE
A Life of Heroic Sanctity: Augustine of Hippo
“The Confessions of St. Augustine” – Full Audiobook
ENGLISH
Les Confessions de Saint Augustin
FRENCH:
Las Confesiones de San Agustín | Filosofía Religiosa | Audiolibros en Español Completos
SPANISH:
San Agustín en 3 Minutos – El Santo del Día – 28 de Agosto
CATHERINE OF SIENA USED TO CAST OUT DEMONS IN THE NAME OF JESUS
A Unique Relic: Catherine of Siena’s Skull
CATHERINE OF SIENA USED TO CAST OUT DEMONS IN THE NAME OF JESUS
SAINT PATRICK
Story of Saint Patrick | English | Stories of Saints
St. Patrick (17 March): Embrace Your Suffering Like Patrick Did
SAINT VINCENT DE PAUL
Biographie de Saint Vincent de Paul
Vincent de Paul a donné comme maxime à ses lazaristes Evangelizare pauperibus. Évangéliser les pauvres partout dans le monde.
Vincent de Paul ou Vincent Depaul, né le 24 avril 1581 au village de Pouy près de Dax et mort le 27 septembre 1660 à Paris, est un prêtre et une figure du renouveau spirituel, apostolique du catholicisme français du XVIIe siècle. Fondateur de congrégations, il œuvra tout au long de sa vie pour soulager la misère matérielle et morale. Il a été canonisé en 1737.
Using data from the Church’s official liturgical calendar of saints and blesseds—the 2004 Martyrologium Romanum—and data from the Dicastery of the Causes of the Saints, my calculations show that 14,154 men, women, and children have been recognized as martyrs over the centuries.