Siendo Dios Espíritu Santo estéril en la divinidad, es decir no produciendo ninguna otra persona divina, se volvió fecundo por María con quien se desposó. Es, efectivamente, con Ella y en Ella y de Ella, que Él ha producido su obra maestra, que es un Dios hecho hombre; y es también por medio de Ella, que Él produce todos los días hasta el fin del mundo a los predestinados y miembros del cuerpo de esa Cabeza adorable. He aquí el por qué cuanto más Él ve a María, su querida e indisoluble Esposa viviendo en un alma, más operante y poderoso se vuelve, para producir a Jesucristo en esta alma y a esta alma en Jesucristo. No es propiamente que se quiera decir que la Santísima Virgen da al Espíritu Santo la fecundidad, como si Él no la tuviera, ya que siendo Dios, tiene la fecundidad o la capacidad de producir como el Padre y el Hijo, a pesar de no reducirla al acto y en consecuencia no produciendo ninguna otra Persona divina. Con esto quiero decir que el Espíritu Santo, por intermedio de la Santísima Virgen de quien Él quiere servirse, aunque de ello no tendría absolutamente ninguna necesidad, puso en acto su fecundidad, produciendo a Jesucristo y a todos sus miembros en Ella y por Ella: misterio de gracia desconocido incluso a los más sabios y espirituales de entre los cristianos.
DIO A LUZ A SU PRIMOGENITO
GOD’S PLAN A WAS ALWAYS TO COME DOWN TO RAISE MANKIND TO HIS DIVINITY
ABSOLUTE MUST SEE: JESUS BILOCATED TO BECOME INCARNATE IN MARY’S WOMB – Minute 5’44
MUST SEE: HUMAN, DIVINE AND ETERNAL STATES
En la Iglesia ha vuelto el espíritu de Arrio
El Concilio de Nicea de 325 condenó el arrianismo, que consideraba que Jesús era una criatura y, por tanto, no tenía la misma naturaleza que el Padre. La Iglesia, en cambio, enseña que la única Persona divina asumió una naturaleza humana además de la divina. En la década de 1990, el cardenal Joseph Ratzinger identificó una especie de retorno al arrianismo, hasta el punto de describirlo como un verdadero desafío para el cristianismo actual.
Jesus always had knowledge of His Divinity even before His baptism
JESUS WAS NOT AN ANGEL / JESUS NO ERA UN ANGEL
Heb 1, 1-6. EN muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos. Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»; y en otro lugar: «Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo?». Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios».